El legendario estadio Maracaná de Río de Janeiro se vistió de fiesta con un colorido sin precedentes para recibir a las delegaciones de los países que participan en los XV Juegos Panamericanos.
Oficialmente se ha iniciado la
justa continental que concentrara a las diferentes delegaciones de los países que conforman el bloque americano. En esta oportunidad la antorcha panamericana atravesó el
estadio Maracaná, legendario por haber albergado otros encuentros deportivos de gran importancia como la
Copa Mundial en 1950.
La inauguración de esta edición de los
Juegos Panamericanos 2007 estuvo a cargo del presidente del Comité Organizador de los Panamericanos de Río de Janeiro, Carlos Arthur Nuzman, quien
inesperadamente reemplazo al presidente Brasileño Luiz Inácio Lula de Silva, pese a que en el programa oficial estaba previsto que el presidente proclamara la apertura.
Según informó el diario el Universal
[1], sobre este sorpresivo cambio, no hubo una explicación inmediata del cambio. Durante la ceremonia,
Lula recibió sonoros abucheos del público a su llegada al palco de honor y también cada vez que su nombre fue pronunciado.
Desafortunadamente el presidente de Brasil
no fue el único en recibir pitas y abucheos también la delegación venezolana fue sonoramente pitada al igual que la delegación norteamericana
[2].
Asistieron los presidentes de Panamá, Martín Torrijos, y de Honduras, Manuel Zelaya; el presidente del Comité Olímpico Internacional, Jacques Rogge, y el presidente honorario del mismo organismo, Juan Antonio Samaranch.