En Estados Unidos se celebran elecciones presidenciales cada cuatro años, pero el voto no es directo por lo que una mayoria tal vez no decida quien llevara las riendas de la nación mas importante del Mundo.

En las elecciones del año 2000,
Al Gore gano el voto popular por sobre medio millon de votos pero
George W. Bush gano el voto electoral por 5 votos y se convirtio en presidente.
En las elecciones generales de hoy 2 de noviembre de 2004, los votantes de todo el país votarán por el presidente. Pero el voto popular no determina el ganador. En realidad, los votantes han seleccionado una plancha de "electores", miembros del Colegio Electoral, según un sistema que los fundadores de la nación inscribieron en la
Constitución de Estados Unidos.
En todos los estados, con excepción de Maine y Nebraska, el partido que gana en votos populares compromete a todos sus electores a votar por el candidato ganador. Cada estado tiene derecho a un número de electores igual al de los senadores y representantes que tenga en el Congreso.
El 13 de diciembre de 2004 los electores del Colegio Electoral se reunirán y votarán por presidente y vicepresidente. El sistema electoral de dos partidos (Demócrata y Republicano) requiere una mayoría absoluta de los 50 estados, o sea 270 votos electorales, ya que hay 538 de esos votos en total. Los votos los certifican las autoridades electorales y son enviados a Washington, D.C., donde el 6 de enero de 2005 serán contados por el presidente del Senado, en presencia de la plenaria de Senado y Cámara de Representantes. En ese momento, el candidato se convierte oficialmente en el ganador y presidente electo.
El nuevo presidente asume el cargo al mediodía del 20 de enero de 2005, poniendo fin a un proceso electoral que comenzó cerca de dos años antes cuando comenzaron campañas en las elecciones primarias de los partidos políticos.
Elecciones presidenciales en el 2000
En muchos lugares se ven pancartas con la inscripción "Ganen a Bush por segunda vez".

En las
elecciones del año 2000 en Estados Unidos, al final de una maratón que se prolongó durante 36 días, no fue el electorado, sino el
Tribunal Supremo el que decidió que
George W. Bush era el ganador y atrás quedó una nación dividida con un profundo disgusto en el lado de los perdedores, que aún es palpable en la actualidad.
Estas nuevas elecciones de hoy son una nueva oportunidad para Bush de obtener una mayor legitimidad en su cargo en caso que pueda vencer a su rival, el senador
John Kerry.
NOTA: Este artículo intenta explicar la manera en la que se realizan las elecciones en EEUU sin caer en preferencias por uno u otro candidato.