La Organización de Naciones Unidas pide acabar con la violencia contra mujeres y niñas, y su impunidad.

Con motivo del
Día Internacional de la Mujer[ir], varias agencias de la ONU se han unido en
una sola voz para pedir el fin de la impunidad contra todos los tipos de violencia contra las mujeres, un problema que está terriblemente presente en cada uno de los países del mundo. Según Rachel Mayanja, asesora especial de la ONU, la violencia contra la mujer es una causa y consecuencia de
la discriminación que sufren, y pide a los Estados miembros de la ONU hacer todo lo que esté en sus manos para acabar con este drama social.
Señaló que
sólo la mitad de los países que integran la ONU
cuentan con legislaciones para castigar la violencia doméstica, mientras que el número se reduce aún más cuando se trata de leyes para combatir el acoso sexual o la
trata de blancas[ir].
Cada día se comete violencia contra las mujeres y las niñas en cada uno de los países del mundo. Trasciende más allá de la política, la cultura, la religión, la raza, la clase, la edad y los ingresos. Sucede en tiempos de paz y durante conflictos armados (Rachel Mayanja[1], asesora especial de la ONU)
Noeleen Heyzer, directora ejecutiva del
Fondo de la ONU para el Desarrollo de la Mujer, reseñó que solo 89 países tienen leyes sobre la violencia doméstica, 104 naciones penalizan la violación en matrimonio, 90 países combaten el hostigamiento sexual y 93 estados prohíben la
trata de mujeres[ir].
Por su parte, el Consejo de Seguridad de la ONU se ha unido a la petición con la adopción de una declaración presidencial en la que se pide acabar con la impunidad contra la
violencia sexual, secuestro y tráfico del que son víctimas las mujeres en los conflictos armados.