El gobierno venezolano niega que críticas del Papa Benedicto XVI contra los "autoritarismos" latinoamericanos, tenga alguna alusión a Venezuela
A pesar de que el
Papa Benedicto XVI, afirmara en el templo cristiano de Aparecida, que
la política no era competencia de la iglesia, sin embargo con todo y eso, el sumo pontífice disparo un certero misil con carga política, al
declararse preocupado por algunas "formas de gobiernos autoritarios o sujetos a ciertas ideologías que se creían superadas y que no corresponden con la visión cristiana del hombre". Según muchos analistas en franca alusión, a los gobiernos de Venezuela y Bolivia.
Por parte del gobierno venezolano, por intermedio del ministro de Comunicación e Información, William Lara, afirmó que
no hay ninguna razón para pensar que cuando el Papa Benedicto XVI habló en Brasil de "autoritarismo" se refirió al gobierno del presidente Hugo Chávez.
"Eso es hacerle el juego a ciertos propagandistas de la derecha latinoamericana que quieren manipular la visita del Papa a Brasil para utilizarlo como un elemento propagandístico contra las fuerzas progresistas del continente", aseguró Lara[1], en entrevista con el canal estatal Venezolana de Televisión.
Por su parte,
monseñor Nelson Torrealba, consejero eclesiástico de la embajada de Venezuela en el Vaticano, manifestó que los venezolanos deben "estar muy claros" en que esas alusiones, del Papa y del cardenal Tarcisio Bertone, secretario del Vaticano, "no se refieren a Venezuela"
[2].
El domingo pasado, el canciller venezolano, Nicolás Maduro,
respondió duramente al secretario del Estado Vaticano[3], cardenal Tarcisio Bertone, quien expresó una preocupación similar a la del Papa, específicamente por el futuro de la libertad de expresión en Venezuela.