Sin a debatir sobre el flujo exagerado del dinero por parte del gobierno durante la campaña a favor del NO... El CNE no cumplió su parte como arbitro.

Técnicamente, en una elección electrónica hay reglas que se deben seguir una por una y exactamente como están especificadas para mantener la transparencia del proceso. Pero estas
reglas no se cumplieron en el reciente
Referendum Revocatorio realizado el pasado 15 de Agosto y es deber del CNE aclarar las dudas razonables que se han presentado sobre la credibilidad proceso de votación y las afirmaciones de un supuesto
fraude, simplemente porque como arbitro era su deber asegurar una elección confiable.
Muy lejos de haber sido un proceso justo, en el Referéndum Revocatorio no se permitió el
conteo manual de votos alegando una supuesta automatización que en la práctica no sirvió para nada, porque los resultados finales tardaron más de cinco días en hacerse públicos. Pero además tampoco se permitió una
auditoria en caliente al momento del proceso de votación y las auditorias previas dejaron mucho que desear, sobre todo porque se incumplieron los reglamentos previamente establecidos.