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Las 10 tradiciones culturales más importantes del mundo según la Unesco

Recientemente, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura añadió, a la lista de tesoros intangibles, 10 tradiciones culturales consideradas como las más extravagantes e importantes del mundo.

Festival de lucha de Kirkpinar

Este festival tiene lugar en la ciudad turca de Edirme. Miles de personas de diferentes edades, regiones y culturas se desplazan cada año a esta ciudad para presenciar los combates de los luchadores (pehlivanes) por la conquista del cinturón de oro de Kirkpinar y del título de pehlivan en jefe.

Hombres embalsamándose en aceite para participar en el tradicional evento.
Hombres embalsamándose en aceite para participar en el tradicional evento.
El cinturón de oro se lleva en procesión por toda la ciudad y luego se recitan oraciones en la mezquita de Selimiye. Los torneos de lucha tienen lugar tradicionalmente en el llamado "Campo de los Hombres". El maestro de ceremonias presenta a los pehilvanes al público, anunciando en versos sus nombres, títulos y hazañas.

Los luchadores llevan un kispet, pantalón grueso hecho de vaca o de búbalo. Durante los combates, las bandas de tambores y flautas tocan el repertorio musical tradicional del festival. El torneo de lucha de aceite de Kirkpinar está abierto a hombres de todas las edades, regiones y culturas sin ninguna discriminación religiosa, linguistica o racial.

A los pehlivanes se les considera personajes ejemplares de la sociedad dotados de virtudes como la generosidad, la honradez y el sentido de respeto y apego por los usos y costumbres tradicionales. La formación de todos los pehlivanes se efectúa con arreglo al sistema tradicional de enseñanza transmitida por un maestro a un aprendiz.

La procesión de danzantes de Echternach

Todos los años, el martes de Pentecostés, fiesta religiosa cristiana, se celebra en la ciudad medieval de Echternach, la más antigua de Luxemburgo, la procesión con danzas llamada Sprangpression. Su celebración, certificadas por documentos que datan del año 1100, tiene por finalidad rendir culto a San Wilibrordo, el monje fundador de la abadía de Echternach, al que se venera por su labor misionera, sus buenas acciones y sus dones para curar algunas enfermedades.

Aunque la Iglesia Católica se opuso a que se celebrara esta procesión por considerar que tenía elementos paganos, las prohibiciones de que fue objeto periódicamente no lograron impedir que su aprecio se extendiera por toda la región y entre todas las clases sociales.

La procesión comienza por la mañana en el patio de la antigua abadía, en presencia de los más altos dignatarios eclesiásticos del país y de otros países. Con arreglo a un ritual transmitido de generación en generación. Los cantores entonan letanías y, luego, unos 800 mil bailarines, divididos en 45 grupos, inician sus danzas.

La procesión finaliza con un oficio religioso en la basílica. Actualmente, la procesión es un evento religioso profundamente arraigado mediante las plegarias, los cantos y la forma histórica del culto, esto es, la danza. Actualmente la procesión cuenta con el apoyo de las autoridades civiles y religiosas, y su popularidad va en aumento. A pesar de la secularización de la sociedad, acuden a ella unos 13 mil participantes procedentes de Luxemburgo y países vecinos.

La danzas de las tijeras

La danza de las tijeras se ha venido interpretado tradicionalmente por los habitantes de los pueblos y las comunidades quechuas del sur de cordillera andina central del Perú y, desde hace algún tiempo, por poblaciones de las zonas urbanas del país. Esta danza ritual, que reviste la forma de una competición, se baila durante la estación seca del año y su ejecución coincide con fases importantes del calendario agrícola.

Los conocimientos implícitos en esta danza se transmiten oralmente de maestros a alumnos.
Los conocimientos implícitos en esta danza se transmiten oralmente de maestros a alumnos.

La danza de las tijeras debe su nombre a las dos hojas de metal pulimentado, parecidas a las de las tijeras, que los bailarines blanden en su diestra. La danza se ejecuta en cuadrillas y cada una de ellas –formada por un bailarín, un arpista y un violinista– representa a una comunidad o un pueblo determinado. Para interpretar la danza, se ponen frente a frente dos cuadrillas por lo menos y los bailarines, al ritmo de las melodías interpretadas por los músicos que les acompañan, tienen que entrechocar las hojas de metal y librar un duelo coreográfico de pasos de danza, acrobacias y movimientos cada vez más difíciles.

La tecnología de los juncos chinos

Practicada en la Provincia de Fujian, al sur de China, la técnica de fabricación de compartimentos estancos de los juncos chinos permite construir embarcaciones dotadas de estanqueidad para la navegación en alta mar. Si en el transcurso de la travesía uno o más de esos compartimentos sufren daños accidentalmente, el agua del mar no puede irrumpir en los demás y el junco puede seguir flotando.

Los juncos chinos se fabrican sobre todo con madera de alcanfor, pino y abeto, y sus diferentes partes se ensamblan con herramientas de carpintería tradicionales. Se construyen con dos técnicas básicas: el ensamblaje de planchas provistas de ranuras y el calafateado de las ensambladuras con estopa, cal y aceite de tung. Un maestro artesano dirige la construcción y supervisa a un gran número de carpinteros que trabajan en estrecha coordinación.

Mientras se construye el navío en el astillero y antes de su botadura, las comunidades locales celebran ceremonias solemnes de impetración de la paz y la seguridad. La experiencia y los métodos de trabajo relacionados con la técnica de fabricación de los compartimentos estancos se transmiten de maestros a aprendices, oralmente. Sin embargo, como la demanda de juncos ha disminuido enormemente, debido a que los barcos de madera están siendo reemplazados por los de casco metálico, ya sólo quedan tres maestros carpinteros que poseen un perfecto dominio de esta técnica. A esto hay que añadir que los costos de construcción de los navíos de madera han aumentado como consecuencia de una penuria de materias primas. Por todo ello, la transmisión de esta técnica tradicional está experimentando una regresión y sus depositarios se ven obligados a buscar empleos alternativos.

Torres humanas

Los “castells” son torres humanas erigidas generalmente con motivo de la celebración de festividades anuales en ciudades y pueblos de Cataluña por grupos de aficionados mantenedores de esta costumbre. Tradicionalmente, los “castells” se levantan en la plaza situada delante de la fachada donde se encuentra el balcón principal del edificio del ayuntamiento.

Colocándose sucesivamente unos encima de los hombros de los otros, los “castellers” forman torres humanas de seis a diez pisos. El “tronc” de la torre, que está formado por los pisos que se elevan a partir del segundo nivel, lo mantienen en su parte inferior hasta cinco hombres extremadamente robustos sobre los que descansan muchachas o muchachos jóvenes más esbeltos. Por último, la “pom de dalt”, esto es, la sección formada por los tres últimos pisos de la torre la conforman niños y niñas.

En la formación de la “pinya”, el conglomerado humano que forma la base de la torre, puede participar, en principio, cualquiera de las personas presentes. Los grupos de “castellers” se diferencian por su indumentaria, y más concretamente por el color de sus camisas. La ancha faja con la que se protegen la espalda sirve también de punto de apoyo para los que van trepan hacia los pisos superiores de la torre. Antes y después de que se forme el “castell”, los músicos ejecutan diversas melodías populares con una dulzaina llamada “gralla”, que acompaña también el ritmo de construcción de la torre a medida que se va levantando. La técnica de formación de los “castells” se viene transmitiendo tradicionalmente de generación en generación dentro de grupos y se adquiere exclusivamente mediante la práctica.

Desfile de campanilleros de Kastav

En el carnaval de enero, grupos de campanilleros recorren los pueblos diseminados por la región de Kastav, situada al noroeste de Croacia. Vestidos con pieles de cordero y tocados con sombreros característicos adornados con ramitos verdes, los comparsas se pavonean con sus campanillas a la cintura en grupos de dos a treinta, siguiendo los pasos de un guía portador de un arbolito de hoja perenne. Animan su marcha moviendo rítmicamente las caderas unos contra otros y dando brincos al aire. Los grupos comprenden a veces personajes bufos, como un “oso” travieso que burla sistemáticamente la vigilancia de sus dos “guardianes”. Cuando llegan a un pueblo, los comparsas se agrupan en círculos concéntricos en la plaza de éste, tocando sus campanillas hasta que los vecinos les dan comida y albergue antes de seguir su periplo.

Al final del carnaval, los campanilleros retornan a sus pueblos respectivos y recogen las basuras de todas las casas, quemándolas delante de ellas. Todos los presentes asisten a este ritual. La fiesta de los campanilleros del carnaval anual, que presenta variantes características en cada pueblo, contribuye al estrechamiento de los vínculos de las comunidades y es un excelente medio para renovar los lazos amistosos entre los pueblos de la región e integrar a los recién llegados en la cultura tradicional de ésta.

Teatro de marionetas siciliano

La Opera dei Pupi, teatro de marionetas, apareció en Sicilia a principios del siglo XIX y tuvo un gran éxito entre las clases populares. Los marionetistas contaban las historias basándose, en la mayoría de los casos, en la literatura caballeresca medieval, en la poesía italiana del Renacimiento, en la vida de los santos o en la de los bandidos más famosos. Los propios marionetistas improvisaban en gran parte los diálogos de sus representaciones. Las dos escuelas de marionetas más importantes de Sicilia, Palermo y Catania, se distinguen por el tamaño y la forma de sus marionetas, pero también por las técnicas de manipulación y por la variedad de los colores del telón de fondo.

Estos teatros eran a menudo negocios familiares. Las marionetas, famosas por la expresividad de los rostros, eran talladas y pintadas por marionetistas según métodos tradicionales. Estos, que intentaban superarse en cada espectáculo, ejercían una verdadera influencia sobre el público. Antaño, estas representaciones se distribuían a lo largo de varias veladas y brindaban a las clases populares la oportunidad de reunirse.

Las mutaciones económicas y sociales fruto del extraordinario crecimiento económico de los años 1950 alteraron considerablemente este arte, amenazándolo en sus propias bases. Otras formas semejantes de teatro desaparecieron en Italia en la misma época, para resurgir unos veinte años más tarde. La Opera dei Pupi constituye pues el único ejemplo de tradición ininterrumpida de esta forma de teatro. Actualmente, las dificultades económicas ya no permiten a los marionetistas vivir de su arte, por lo que se orientan hacia profesiones más lucrativas. Además, el turismo ha contribuido a disminuir la calidad de los espectáculos que normalmente se destinaban a un público local.

Procesiones de dragones y gigantes

La tradición de los gigantes y dragones procesionales abarca un conjunto original de manifestaciones populares festivas y representaciones rituales. Estas efigies aparecieron por primera vez en las procesiones religiosas a finales del siglo XIV en muchos pueblos europeos y son el emblema de identidad de ciertas ciudades belgas (Ath, Bruselas, Dendermonde, Mechelen y Mons), y francesas (Cassel, Douai, Pézenas y Tarascon), donde siguen siendo tradiciones vivientes.

Los gigantes y dragones son grandes muñecos que miden hasta nueve metros de altura y que pueden pesar hasta 350 kilos. Representan héroes o animales míticos, personalidades locales contemporáneas, personajes históricos, bíblicos o legendarios. Se escenifica el combate de San Jorge y el Dragón en Mons; el caballo Bayardo de la leyenda de Carlomagno desfila en Dendermonde; Reuze Papá y Reuze Mamá, personajes populares y familiares, desfilan en Cassel. Las representaciones, que mezclan a menudo procesiones profanas y ceremonias religiosas, varían de una ciudad a otra, pero siempre siguen un ritual muy preciso, en el que el gigante está a menudo relacionado con la historia, la leyenda o la vida de la ciudad.

Gigantes y dragones animan así las fiestas populares en las que son los actores principales al menos una vez al año, puesto que cada gigante tiene su fiesta en una fecha fija. Representan escenas históricas y bailan en las calles acompañados de charangas y grupos de personas disfrazadas. La muchedumbre sigue la comitiva y son muchos los que participan en los preparativos y en las distintas etapas de la fiesta. La fabricación de un gigante, así como su mantenimiento permanente, requiere meses de trabajo y conocimientos de distintas técnicas, dada la variedad de materiales utilizados. Aunque estas manifestaciones no están amenazadas de desaparición por ahora, sufren una serie de presiones como las transformaciones de los centros urbanos y el incremento del turismo, que van en detrimento del carácter popular y espontáneo de la fiesta.

La lengua de silbada de la isla de La Gomera

El lenguaje silbado de la isla de La Gomera (Islas Canarias), denominado silbo gomero, reproduce con silbidos la lengua hablada por los isleños: el español. Transmitido de maestros a discípulos a lo largo de siglos, es el único lenguaje silbado del mundo plenamente desarrollado y practicado por una comunidad numerosa (más de 22.000 personas). El silbo gomero reemplaza las vocales y consonantes del español por silbidos: dos silbidos diferenciados sustituyen a las cinco vocales españolas; y otros cuatro a las consonantes. Los silbidos se distinguen por su tono y su interrupción o continuidad. Una vez que han adquirido práctica suficiente, las personas pueden transmitir con silbidos todo tipo de mensajes. Algunas variantes locales permiten identificar el origen de los silbadores. Enseñado en las escuelas desde 1999, el lenguaje del silbo gomero es comprendido por la casi totalidad de los isleños y practicado por una gran mayoría de éstos, en particular las personas de edad y los jóvenes.

El silbo se utiliza también en las fiestas, incluidas las de carácter religioso. Para evitar que este lenguaje desaparezca –tal como ha ocurrido en las demás islas del archipiélago canario es preciso reforzar su transmisión y valorizarlo en su calidad de patrimonio cultural sumamente apreciado por los habitantes de La Gomera y de todas las Islas Canarias.

Sanké Mon

El sanké mon es un rito de pesca colectiva celebrado en la ciudad de San, situada en la región de Segu, en Malí. La celebración de este rito tiene lugar los segundos jueves del séptimo mes lunar, a fin de conmemorar la fundación de la ciudad. Las festividades rituales dan comienzo con sacrificios de gallos y cabras, y con ofrendas de los vecinos a los espíritus que pueblan la laguna de Sanké. A continuación, tiene lugar una pesca colectiva que dura quince horas y se efectúa con redes de mallas gruesas y finas. Después, en la plaza pública, al son de diversos tipos de tambores y con arreglo a una coreografía especial, bailarines buwa de San y pueblos de los alrededores, vestidos con atuendos tradicionales y tocados con sombreros adornados de cauris y plumas, ejecutan una danza con máscaras. El sanké mon no sólo marca el comienzo de la estación lluviosa, sino que también plasma la cultura local a través de las expresiones artísticas, la artesanía y los conocimientos y prácticas vinculados a la pesca y los recursos hídricos. Asimismo, refuerza los valores colectivos de cohesión social, solidaridad y paz entre las comunidades locales.

En los últimos años, la popularidad de esta celebración ritual ha decaído, lo cual pone en peligro su existencia. Entre los factores que han creado esta situación cabe mencionar la ignorancia de la historia e importancia de esta tradición, la disminución paulatina del número de participantes, los accidentes ocurridos durante las celebraciones y el deterioro de la laguna de Sanké provocado por la escasez de lluvias y el desarrollo urbano.

Fuente: UNESCO

Comentarios

3 comentario(s) archivado(s)

franco gonzalez dice:
no me sirve la pagina
#1(28.10.2011 15:16)(Arriba)
Arturo Parra Crespo dice:
esta bien estas tradiciones, pero en mi punto de vista falto la Fiesta de la Guelaguetza de México. por que es la fista cultural más importante de america latina. saludos!!!!
#2(28.03.2012 21:19)(Arriba)
ulisses caballero dice:
gracias me sirvió mucho la imformacion :)
#3(14.04.2013 15:37)(Arriba)
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