También, la
estadificación del cáncer determina la extensión de la enfermedad cancerosa basada en el concepto de que el cáncer se extiende espacialmente en el cuerpo en tres niveles que son el local, regional y a distancia. Existen dos tipos de estadificación que son:
- La estadificación clínica basada en la exploración física, las radiografías, el TAC, la RMN, la gammagrafía y otras técnicas de imagen.
- La estadificación anatomopatológica o quirúrgica que consiste en el análisis histológico de todos los tejidos extirpados durante la cirugía, que puede tener lugar durante la extirpación definitiva del tumor primitivo o como un procedimiento aparte de estadiaje.
El
sistema de estadiaje más empleado es el TNM (Tumor, Node (nódulo, ganglio) y Metástasis) que valora la enfermedad local (tamaño tumoral), regional (número de ganglios afectos) y diseminación a distancia (presencia de metástasis). El TNM fue codificado por la Unión International Contra el Cancer y la American Joint Committee on Cancer.
Actualmente existen algunos estudios que prometen una nueva técnica para el
análisis de sangre que permitiría diagnosticar un cáncer en la primera fase de la enfermedad. Esto supondría un gran avance en el tratamiento del cáncer, ya que en la mayoría de casos esta enfermedad resulta mortal porque durante la primera fase el paciente no tiene síntomas y, en muchos casos, cuando estas empiezan a aparecer es debido a que el tumor se ha extendido tanto que resulta demasiado tarde para realizar con éxito un tratamiento.
Un ejemplo importante es el
cáncer del pulmón, donde los pacientes tienen pocas oportunidades de supervivencia después de los cinco años de haber sido diagnosticados.