A poco más de dos años de haberse aprobado la primera Ley contra ilícitos cambiarios, la Asamblea Nacional (AN) ha sancionado su reforma esta semana. Algunos cambios incluye la prohibición de difundir, por cualquier medio, información o cotización del dólar permuta o paralelo. Ante un incremento "inusual" en la demanda de divisas, la AN ha decidido sancionar la Ley contra ilícitos cambiarios, que trae ciertas variaciones con respecto a la promulgada hace par de años. Para empezar, se prohibe a cualquier medio, sea persona natural o jurídica, anunciar y/o divulgar de forma "escrita, audiovisual, radioeléctrica, informática o por cualquier otro medio" información relacionada con la cotización no oficial establecida por el gobierno, esto por aquello de que al notificarse una tasa diferente a la oficial, se afectan los precios. El incumplimiento del mencionado articulo 16, será penado con 1 mil unidades tributarias, que a la cifra actual, sería 37, 6 millones de bolívares (pronto a ser 37 mil 600 Bolívares Fuertes).[1]
Otro cambio en la mencionada ley, establece que los comercios que recibieron dólares de Cadivi y los usaron para adquirir bienes y/o servicios, deberán publicar un aviso (en el local) indicando que recibieron las divisas, de lo contrario serán multados, primero con 500 unidades tributarias (algo más de 18.8 millones de bolívares) y 1 mil unidades (Bs.37.6 millones) si se registra reincidencia.
Al parecer, la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi) ha entendido que todas aquellas personas convocadas por su temida lista no pueden viajar a la capital, por lo que han planeado una serie de jornadas en varios estados del país, incluyendo al Zulia. Para aquellos convocados en las temidas listas Cadivi, donde tienen que demostrar un uso "correcto" del cupo de dólares asignados por el mencionado ente, y que no vivan en Caracas, puede que consigan un poco de conciliación al sueño debido al reciente anuncio de la institución administradora del cupo de divisas donde aseguran que realizaran jornadas especiales de al menos dos días en varios estados de Venezuela, como Carabobo, Lara, Táchira, Nueva Esparta, Monagas y por supuesto, Zulia. Las jornadas, poco comentadas hasta ahora, se efectuarán a finales comenzarán el próximo 15 y 16 en la 41º Brigada de Blindada y Guarnición de Valencia, Carabobo, seguidas de la 13ª Brigada de Infantería y Guarnición de Barquisimeto, Lara los días jueves 18 y viernes 19 de octubre; el tour continua el 22 y 23 en la sede de la Gobernación del Táchira, en San Cristóbal, el 25 y 26 de octubre en la 1ª División de Infantería de Maracaibo, estado Zulia; el 29 y el 30 en el Destacamento Nº 76 de la Guardia Nacional en Matasiete, estado Nueva Esparta y, finaliza el 01 y 02 de noviembre en Maturín, estado Monagas, en la sede del Casino Militar.[1]
Estamos a mitad de semana y nuevamente el dólar paralelo (permuta) llega a un cifra record, esta vez alcanza los 5500 Bolívares por unidad estadounidense. Factores como al incertidumbre política y económica han permitido que se siga elevando la cantidad. El cóctel que ha hecho que el dólar paralelo (ese que mueve constante y sonante las importaciones en Venezuela) se eleve a la inesperada cifra de 5 mil 500 Bolívares por dólar está conformado por la lentitud de Cadivi en revisar y aprobar aquellos bienes que recibirán divisa a precio oficial (dígase de Bs. 2150), la suspensión del crédito en el exterior a los importadores venezolanos, la temporada pre-navideña (que comienza a ser evidente con la entrega de utilidades o bonos navideños por parte de algunas compañías), el resultado tardío de la adjudicación de la tercera emisión de los Bonos del Sur y la incertidumbre político/ económica producto de todo el tema que rodea a la reforma constitucional.
Al parecer, el gobierno nacional ha dejado de buscar cómo distribuir el CD musical de Chávez y ha tomado cartas en el asunto, por lo que se estudia emitir nuevos bonos a muy, pero muy corto plazo con la idea de frenar la brusca subida del dólar en el mercado negro, eso sin saber a ciencia cierta si esto será efectivo. El dólar alcanzó un pico de 5580 bolívares, pero finalmente quedó en Bs. 5 mil 400 para la compra y Bs. 5 mil 500 para la venta al final de la tarde.[1]
Mientras que el dólar en el mercado negro llega a la temida cifra de Bs. 5100 por unidad estadounidense, la adjudicación de los Bonos del Sur III (cuya emisión terminó la semana pasada) fue postergada para mañana y Chávez amenaza con no entregar cupos para importar Whisky y camionetas Hummer. Comienzo de semana (y de mes) con múltiples noticias económicas. Mientras que el dólar del mercado negro, ese que mueve constante y sonante las importaciones de Venezuela, llega a la histórica cifra de 5100 bolívares por unidad estadounidense (y aparentemente no piensa tocar techo) varias noticias las rodean y porqué no, suscitan polémica.
En una rueda de prensa dónde el Ministro de Finanzas, Rodrigo Cabezas, dejó en claro que las adjudicaciones de los Bonos del Sur III (que finalizó la semana pasada y donde el propio titular asegura se superó las expectativas) serán anunciadas mañana en el transcurso del día. Podría parecer está la información relevante, pero no lo es; la polémica se suscita cuando el ministro, a propósito del inicio de la exhibición dual de precios tanto en Bolívares como en Bolívares Fuertes, aseguró que con la reconversión monetaria cerrará "un ciclo histórico de inestabilidad de precios y abrirá un periodo de estabilidad", como si la puesta en marcha de una nueva moneda sirviera por si sola para detener la devaluación que sufre en el mercado paralelo el bolívar. Aunque más tarde en su discurso rectificó y aseguró que la reconversión es una de las medidas (sin asegurar cuales serian las otras) para lograr la lucha por la estabilidad de precios.[1]
El mercado de divisas regula la compra y venta de las monedas, pero en Venezuela es un mercado regulado y restringido por el gobierno.
En Venezuela, desde febrero del año 2003 el precio del dólar quedo sujeto a un control de cambio obligado de Bs. 1.600, un año después se estableció en Bs. 1.920 y en el año 2005 quedo en Bs. 2150; lo que ha generado un cúmulo de cuantiosas reservas en dólares pero ha causado escasez de divisas para sectores productivos que han tenido que acudir al mercado negro o mercado paralelo de divisas.
Las razones para establecer este control cambiario fueron primero para evitar la fuga de capitales que se habían acentuado desde 1999 por la incertidumbre política en el país; y segundo para evitar que la presión en el mercado cambiario continuara devaluando el bolívar sin un piso aparente.
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