Si está de visita en la ciudad de Puerto La Cruz, en el estado Anzoátegui, hay un sitio que deben recorrer por lo menos una vez durante su estadía: El Boulevard de las Empanadas.
Con el debido respeto a los cardiólogos, hoy se muestra un sitio en Puerto La Cruz que hay que visitar por lo menos una vez en la vida, porque definitivamente no existe nada igual como comer en el Boulevard de las Empanadas, ubicado en la mencionada ciudad, justo al lado de Aeroexpresos Ejecutivos y de la terminal donde se toma el ferry a Margarita.
El lugar, rodeado de excesivas vallas que intentan vender a Tarek William Saab como el mejor gobernador que ha pisado esa tierra, tiene al menos entre 20 o 30 locales ubicados sucesivamente, donde las empanadas se exhiben en grandes tazones resistentes a la ardiente grasa de donde son freídas y el calor de las pailas hace que uno inconscientemente se pierda pensando en qué sabor seleccionar, eso si no hay una mesa, silla o un maracucho perdido que se atraviese en el camino del corredor frontal.
Elegir es algo difícil. Muchas personas dicen "todas son iguales", pero los conocedores de la materia saben que aunque la masa no difiere en la mayoría de estos negocios, la sazón del relleno sí. Casi todos ofrecían lo mismo: las básicas que son pollo, queso, jamón y carne, y las especialidades de la zona como pepitonas, tripa e´ perla, la clásica de cazón y dos que llaman poderosamente la atención: una monstruosidad denominada cruzao que tiene una combinación de cazón, pepitonas, calamares, camarones entre otros, y la de pabellón marino, que a diferencia del típico plato venezolano, se puede cambiar la carne por cazón, pero sigue manteniendo el plátano frito, queso y caraotas.