Avena
Conozca los cereales y sus beneficios
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Si quieres cuidar tu cuerpo de adentro hacia afuera y evitar el riesgo de padecer enfermdedades crónicas, debes consumir cereales enteros, según lo recomiendan varios especialistas.
"Al incluir cereales enteros a tu dieta, reduces los niveles de colesterol, triglicéridos y presión arterial; y disminuyes las probabilidades de padecer cáncer, diabetes y obesidad, gracias a la fibra, fitoesteroles, vitaminas y minerales que poseen", explica la doctora Samar Yorde en su página web Soy Saludable.
Aquí te presentamos una lista de 10 cereales y sus beneficios:
Amaranto
Beneficio: cereal con doble de hierro y cuatro veces más calcio que el trigo. Mejora la
circulación y el funcionamiento de los vasos sanguíneos.
Incorpóralo: compra en tiendas naturistas paquetes de amaranto, listos para usar. Puedes agregar una cucharada de este cereal a la fruta con yogur.
Cómo cocerlo: su cocción es muy rápida, sólo remoja el grano durante 10 minutos y cuece a fuego lento por otros 10.
Arroz integral
Beneficio: Es el que cuenta con más vitaminas del complejo B, aliado del sistema nervioso, disminuye el estrés. Con silicio que fortalece huesos y cartílagos.
Incorpóralo: Es sustituto del blanco, como acompañamiento o plato fuerte.
Cómo cocerlo: mantén el grano en agua hirviendo por media hora. Para que los granos no se partan, no lo muevas durante el proceso de cocción.
Propiedades y beneficios de los Germinados, un jardín de vitaminas
Tome los principales granos, nueces y semillas y póngalos a germinar bajo condiciones controladas de humedad e higiene, y ahí están: son los famosos germinados. Un platillo que no ha dejado de estar de moda en Oriente desde hace cinco mil años.
Los germinados los hay tan diversos como las semillas de donde proceden: alfalfa, almendras, arroz, avena, cebada, centeno, chícharos, frijoles, girasol, habas, lentejas, maíz, mijo, trigo, etc. Los germinados son brotes llenos de vitalidad. Su excepcional cantidad de nutrientes los hace indispensables en una dieta sana, además de aportar su sabor a numerosos platos.
Propiedades medicinales
Nutritivo, antiescorbútico. Contra el exceso de acidez estomacal, es muy efectivo comer germinados de alfalfa, en especial cuando se experimentan agruras.
Ventajas
Consumirlas como germinados es una de las mejores formas de ingerir semillas. Al influjo de la humedad se operan cambios bioquímicos verdaderamente increíbles dentro de las semillas: su contenido vitamínico se multiplica por dos, cinco y hasta 10; incluso vitaminas que no estaban presentes como la vitamina C, aparecen y, a veces, en muy buena cantidad. Además como la mayoría de los germinados se comen crudos, se evita el cocimiento y la consecuente merma en el contenido vitamínico.
Los germinados de alfalfa contienen una buena cantidad de de proteínas, que aunque incompletas, se pueden enriquecer ingiriendo en la misma comida frijoles, garbanzos, trigo, soya, cacahuates o lácteos. Ofrecen asimismo, una respetable ración de fibra dietética.
Aunque no son muy ricos en vitamina C, se puede elevar su contenido en este nutriente rociándolos precisamente con jugo de limón. Su contenido de vitamina K y de potasio es magnífico.
Beneficios y propiedades de la Avena (Reduce el colesterol)
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La avena es un cereal originario de las regiones húmedas de Europa que se caracteriza por su resistencia al frío, tanto que algunas variedades de avena medran incluso en las regiones próximas al Ártico.
El cereal vendido comúnmente y de rápida preparación se produce con semillas de avena descascarilladas, troceadas y parcialmente cocidas antes de pasar a los rodillos que las transforman en los copos que todos conocemos. Originalmente se empleó como alimento para caballos (uso que aún persiste), pero al conocerse sus propiedades nutricionales se adaptó también como consumo humano. La avena es uno de los principales ingredientes del muesli, que se prepara con frutas, nueces, leche y avena remojada.

Propiedades medicinales
Nutritiva, emoliente, pectoral, diurética. Como reconstituyente para enfermos y convalecientes, la receta tradicional es cocer, en un litro de leche, media taza de avena en copos, dos cucharadas de fécula de arroz y dos cucharadas de germen de trigo tostado. El cocimiento se endulza con miel de abeja y, según la edad del enfermo, se suministra de una a tres tazas del atole del día. A manera de diurético suave, se acostumbra ingerir, como agua de uso, un cocimiento de avena (30 gramos por un litro de agua).
