Cálculos renales
Médico Nefrólogo, especialista en el estudio de los riñones
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Insuficiencia renal, cálculos en los riñones, pérdidas de sangre en la orina o infecciones urinarias son algunas de las enfermedades que trata un nefrólogo.

La Nefrología es la especialidad que tiene como objeto de estudio los riñones, sus funciones y estructura, así como también la detección y prevención de las enfermedades que suelen atacarlos.
Un nefrólogo se dedica al análisis, diagnóstico, prevención y tratamiento de patologías radicadas en los riñones. Actualmente, existen un nefrólogo para adultos y un nefrólogo pediátrico, para un mejor análisis de los órganos en cada población etaria. Este especialista puede atender a mujeres y hombres de cualquier raza o estatus social.
Usualmente, el paciente acude al Médico internista y en caso de ser una infección o una enfermedad que requiera de un estudio más detallado, será remitido al nefrólogo, quien recibe en su consulta cualquiera de las siguientes enfermedades:
- Insuficiencia renal, cuando los riñones dejan de funcionar correctamente, los nefrólogos se encargan de estudiar la causa.
- Hematuria, cuando hay pérdida de sangre en la orina.
- Proteinuria, cuando hay pérdida de proteínas, especialmente albúmina, en la orina.
- Cálculos o piedras en el riñón.
- Cáncer del riñón, sobre todo carcinoma de células renales.
- Infecciones del tracto urinario crónicas o recurrentes.
- Hipertensión, que ha fallado en responder a las formas múltiples de medicación antihipertensiva o puede tener una causa secundaria como estenosis o estrechamiento de la luz de la arteria renal.
Semillas de Calabaza, espantan las enfermedades
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La calabaza es el fruto de una planta originaria de México, afín al melón, el pepino y la sandía; de hecho, se le considera la hortaliza más antiguamente conocida, pues los pueblos mesoamericanos ya consumían su pulpa y sus semillas hace unos nueve mil años. En España pronto se le apreció como alimento y de ahí pasó al resto de Europa.
Aunque los pueblos prehispánicos utilizaron las semillas de calabaza desde tiempos inmemoriales para expulsar a los parásitos intestinales, tal propiedad no fue redescubierta hasta 1820, en Cuba. En las farmacopeas españolas se tenía no hace mucho a las semilla de calabaza (y a las del melón y patilla) por anafrodisiacas, es decir, que atenúan el deseo sexual, lo cual es inexacto.
Existen en el mercado gran número de calabazas, colores y hasta formas muy variadas. Algunas, como las llamadas Halloween, caben en la palma de la mano; otras, enormes, llegan a pesar hasta 30 kilos.
Propiedades medicinales
La pulpa de la calabaza es laxante y diurética. Las semillas son nutritivas y vermífugas. La pulpa fresca, aplicada localmente, es magnífica contra quemaduras e irritaciones de la piel (como las ocasionadas por los pañales), y además combate la sarna. Contra los cálculos renales y la irritación de las vías urinarias se puede administrar una decocción suave (50 gr. de pulpa de calabaza para un litro de agua) como agua de uso.
El uso más conocido de las semillas de calabaza es como vermífugo, es decir, útil para expulsar parásitos (lombrices) intestinales y en especial a la tenia o solitaria. En este aspecto las semillas de calabaza son tan eficaces como el aceite de nuez y mucho más seguras que el helecho macho.
La cura contra la solitaria se realiza a lo largo de todo un día, durante el cual se ingieren 600 mg (la mitad de esta cantidad en niños de entre 8 y 12 años) de pepitas reducidas a puré, dividido en tres tomas de 200 gr. que se ingieren en vez de los alimentos de costumbre. Una hora después de la última toma se administra una purga salina o de aceite de ricino, que hará expulsar al parásito a la mañana siguiente.
Beneficios y Propiedades de la Soya: Motivos para incluirla en su dieta
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Originaria de China, la soya pasó a Europa en el siglo VXII y a nuestro continente 100 años después. Inicialmente se le cultivó con fines industriales y sólo a partir de los años 60 comenzó a popularizarse en Occidente como alimento.
La soya pertenece a la familia de las leguminosas, la misma de los frijoles, las habas, el garbanzo y la alfalfa. Estas plantas se caracterizan por dar un fruto o vaina alargada llamada legumbre.
Al igual que el maíz, la soya da origen a numerosos subproductos alimenticios: el go (masa de soya), la leche de soya (que no me gusta nada, nada), el tofu (cuajada de soya), el miso (cuajada fermentada), el natto (cuajada fermentada y cocida al vapor), la okara (sobrante de la fabricación del go), el tempeh (soya entera fermentada), el kinako (harina tostada), el shoyu o tamari (salsa de soya) y el más conocido, la proteína texturizada o grasa vegetal. La variedad conocida como frijol mungo (Phaseolus mungo) es la que se utiliza, ya germinada, para confeccionar el chop suey y otros platillos chinos.

Propiedades medicinales
Nutritiva, reguladora de las funciones intestinales. Ingerir soya habitualmente en sus diferentes formas confiere cierta protección contra diversas manifestaciones de cáncer, especialmente el de estómago. Contribuye a la regulación de la glucosa sanguínea, por lo que es muy recomendable para los diabéticos. Ayuda a prevenir y/o disolver los cálculos biliares (quizá debido a su riqueza en lecitina y vitamina E).
Beneficios y propiedades de la Piña: Una fruta que ayuda a la digestión
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La piña o ananás es originaria de América. Diversos autores señalan a Brasil como su lugar de origen, aunque Cristóbal Colón la conoció en las Antillas y otros autores citan a Paraguay como su cuna.
La piña es una planta de tallo corto y hojas puntiagudas, cuyas flores se fusionan en un denso racimo que da origen a un fruto múltiple o compuesto. La altura de la planta depende de la calidad del suelo donde crece; en terrenos pobres apenas alcanza 60 cms., pero en suelos fértiles llega a medir 1.80 metros.

La Piña es una fruta con características digestivas, antiflatulenta, laxante suave, desinflamatoria y posiblemente pueda ser usada para quemar la grasa (o disminuir la retención de agua) [1]. Su jugo tiene propiedades antisépticas, por lo que se le usa para hacer gargarismos en caso de faringitis, laringitis y amigdalitis. Como laxante o para combatir los gases intestinales, se toma una taza de jugo de piña todos los días en ayunas. Esta misma receta es muy útil para fluidificar las flemas y combatir la tos en caso de bronquitis.
Contra la cistitis, los cálculos renales e irritaciones de las vías urinarias, se recomienda ingerir como agua de uso un cocimiento de piña (media piña en un litro de agua). En el mercado existe un principio activo: la bromelina en cápsulas y tabletas, cuya ingestión es de gran ayuda cuando hay tensión premenstrual o padecimientos inflamatorios, como la artritis.