Condimento
Beneficios y Propiedades del Ajo, no sólo aleja a los vampiros sino también a las enfermedades
Archivado en: Vida y Salud | Comentarios (3)
El ajo (Allium sativum) es originario de Asia Central, de donde pasó a Europa, y se le emplea como remedio y condimento desde hace más de cuatro mil años. Los antiguos babilonios lo tuvieron en muy alta estima y los egipcios lo utilizaron con frecuencia para curar.
Este vegetal pertenece a la misma familia que la cebolla (liliáceas) y se presenta, de acuerdo a con su color, en tres variedades principales: el blanco, el morado y el rojo. Este último, de mayor tamaño, suele producir cabezas con un solo diente (llamado "ajo macho"), que se utilizan sobre todo como ornamento. El ajo se usa fresco o seco, bajo las más diversas formas: crudo, cocido, en aceite, en polvo, en escamas o como sal de ajo. Para sus aplicaciones medicinales existe también en forma de tintura, de extracto, en cápsulas y en grageas. Junto con el aceite de oliva, puede considerarse al ajo como el condimento clásico de la cocina mediterránea.
Propiedades medicinales
Hablar de las propiedades medicinales del ajo es como abrir una farmacopea, aunque sólo mencionaremos las principales: protector anticanceroso, antibiótico, antitusivo, vermífugo, expectorante, diurético, hipotensor, hipoglucemiante, sonmífero, y antiespasmódico. Para expulsar los parásitos intestinales (lombrices), puede usarse el té de ajo en leche (tres dientes machacados para un vaso grande de leche), que se cuela tras hervir unos cinco minutos y se bebe diariamente por las noches durante una semana. Este mismo té es muy recomendable en el caso de la bronquitis, administrando medio vaso con cada una de las comidas principales. Para combatir el insomnio, beber una taza de este cocimiento media hora antes de irse a dormir es una buena idea.
