Índice de Precios al Consumidor
Según se ha informado, el costo de la vida sigue incrementándose en Venezuela, a pesar de que hay un mejor resultado en inflación en comparación al 2008, la economía se encuentra deprimida y el precio de la canasta básica es más de cuatro mil bolívares fuertes.
De acuerdo a los resultados del Banco Central de Venezuela (BCV) la inflación del mes de septiembre se ubicó en 1,9% y ha acumulado un 20,7% en lo que va de año, todavía faltando los tres meses más inflacionarios. Esto quiere decir, que los precios de la canasta básica normativa durante el noveno mes del año se incrementaron casi en dos por ciento.
La inflación acumulada este año se ubica cuatro puntos porcentuales por debajo de la experimentada en el año 2008, cuando se situó en 24,7%. No obstante, vale destacar que durante el año pasado la producción de bienes y servicios se incrementó en 4,8% y este año dicho indicador ha reflejado un decrecimiento del 1% en los primeros seis meses del año.
De acuerdo a la información suministrada por el Banco Central de Venezuela, seis de trece categorías desaceleraron su ritmo de crecimiento con respecto al mes de septiembre, los cuales son, Alimentos y bebidas no Alcohólicas con 2,1% habiendo experimentado crecimiento de 3,3 en el mes anterior. Las bebidas alcohólicas y el tabaco creció en dos puntos porcentuales, sin embargo, dicho aumento fue menor al 3,2% de septiembre, el servicio de alquiler de viviendas también incrementó su precio, en este caso en 0,8% siendo 0,3% menor a lo registrado en el mes nueve del año.
La inflación es un problema de vieja data para los venezolanos, cuya principal consecuencia es la pérdida en el valor del dinero así como la disminución gradual en el poder adquisitivo, por consiguiente produce más pobreza.
La inflación es un indicador muy utilizado para medir las condiciones de una economía, esta no es más que el alza general de precios de los bienes y servicios que se consumen en una economía. Por lo general se espera que anualmente los precios aumenten, ya que esto genera incentivos para seguir produciendo y para tomar mayores riesgos a la hora de invertir, sin embargo, cuando se presentan índices inflacionarios muy altos, a partir de dos dígitos o o más del 10%, es marcador de una economía se encuentra “enferma”.
En la ciencia económica hay un principio cuasi universal que se asemeja a la ley de la gravedad por su contundencia y es la “ Ley de la oferta y la demanda". Para tener una idea esta ley es muy parecida a un evento de subastas. De acuerdo a este principio cuando en el mercado concurran más demandantes que oferentes los bienes que se estén transando aumentaran sus precios para que el exceso de compradores se vaya reduciendo al ir cediendo en la puja muchos compradores que a precios más altos no desean adquirir el bien o servicio. Con esto se iguala el número de bienes y servicios que se desean comprar con el número que se desea vender.
La inflación es fruto de este principio económico, esta se presenta cuando hay disparidad entre la cantidad de bienes y servicios que la sociedad desea adquirir a un determinado precio y por otro lado, la cantidad de bienes y servicios que se producen a ese mismo precio. Cuando la sociedad desea más bienes y servicios de los que produce, estos aumentan de precio para eliminar tal disparidad. Al aumentar de precio la sociedad empieza a desear menos bienes y servicios hasta que se iguala con la cantidad producida.
Por lo general la inflación es un problema de exceso de compradores, pero también influye la productividad del país o la cantidad de bienes y servicios que produce cada persona.
Queda prohibido totalmente del cobro de montos adicionales en la construcción de viviendas por concepto de ajustes inflacionarios, específicamente el Indice de Precios al Consumidor (IPC).
(Les debiamos esta nota desde hace varias semanas)
El pasado 11 de junio entró en vigencia la Resolución Nº 110 del Ministerio del Poder Popular para las Obras Públicas y Vivienda (MPPOPV) que prohibe totalmente el cobro de cuotas adicionales al precio de las viviendas, basadas en la aplicación del Índice de Precios al Consumidor (IPC), lo que viene a derogar la Resolución Nº 98 (de noviembre de 2008, Gaceta Oficial Nº 39.055) que también prohibía el cobro del IPC sólo después de la fecha establecida de culminación de la obra y
protocolización del documento de venta, pero en el tiempo anterior a
esta fecha permitía el cobro de esos incrementos inflacionarios.
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) según el BCV “es un indicador estadístico que mide el cambio promedio en los precios de una canasta de bienes y servicios representativos del consumo familiar de los habitantes de una determinada localidad, región o país y se utiliza para el análisis de la inflación”. Este indicador es elaborado mensualmente por el BCV y el Instituto Nacional de Estadística (INE), sobre los datos que aportan 22 mil establecimientos comerciales e industriales de todo el país, en los cuales se recaba información sobre los precios de cerca de 300 mil bienes y servicios. El IPC también señala los niveles de inflación que mensualmente reflejan los precios de las viviendas. [ABN]
El artículo 1 de esta resolución prohíbe completamente el cobro del IPC sobre las viviendas por construirse, en construcción o ya construidas. En pocas palabras ya no existe el cobro del IPC en todo el mercado inmobiliario destinado a la vivienda y hábitat, lo que deberá ser tomado en cuenta por el sector de la construcción a la hora de planificar los costos de las obras futuras.
Aún cuando el Gobierno Nacional estima terminar el año con 19,5 por ciento de inflación, al cierre del primer semestre de 2008 la cifra llega a 15 por ciento según el BCV
Donde se indica que la inflación en nuestro país, maquillada ajustada con el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) en meses recientes, llega a 15 por ciento, cuatro puntos y medio por debajo de la meta prevista por el Gobierno Nacionalpara el cierre del 2008, lo que obliga a sincerar las cifras y aplicar nuevas medidas, o pasar por alto las estimaciones, tal como el año pasado cuando se tenía previsto concluir con 11 por ciento de inflación y llegó a 22.
Llegamos al séptimo mes del año, y con ello una revisión económica y fiscal del primer semestre que finalizó con junio. Los primeros estudios que salen a la luz son los del Banco Central de Venezuela.
El incremento sustancial vino con los aumentos de precios en alimentos y bebidas no alcohólicas que representaron 2,4 por ciento para llegar hasta el 15,1 que se registra finalmente en el semestre, según reporte del BCV. La inflación venezolana registrada en la mayoría de los casos, duplica al índice de precios de los países suramericanos. Por ejemplo Argentina tuvo 0,7%; Colombia 0,86%; le sigue Perú con 0,77%, Ecuador con 0,76 y Chile con 1,5 puntos porcentuales, además de Paraguay y Uruguay con 1,2 y 1,28 por ciento respectivamente. [1]
Recordemos que recientemente el Gobierno aplicó un nuevo paquete de medidas donde se busca contener la inflación, entre otras cosas, flexibilizando el control de precios y la restricción de la liquidez y el consumo. Sin embargo, esto resulta insuficiente, muestra de ello es este repunte inflacionario que corta las aspiraciones gubernamentales de terminar 2008 por debajo de la tasa porcentual del año pasado, considerada la más alta del continente por segundo año consecutivo. De no haber nuevas medidas, veremos repetir la historia por tercera vez.
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