El nuevo alcalde de Londres, Boris Johnson, ha dejado claro que no renovará el acuerdo que la administración anterior firmó con Venezuela, donde el país sudamericano subsidia, con petróleo barato, al transporte público de los que tienen menos recursos allá.
Definitivamente el barril de petróleo venezolano da para todo, y el Gobierno Nacional lo ha aprovechado para hacer acuerdos comerciales con otras naciones, aún cuando lo que se pide a cambio, la mayoría de las veces, bien podría desarrollarse en Venezuela, como en el área de investigación, por nombrar un ejemplo. El nuevo alcalde de Londres, Boris Johnson, ha anunciado que no aceptará más el suministro de petróleo barato de nuestro país para los autobuses de la capital británica y que está pautado finalizar en agosto, fecha en que estaba previsto renovarse el contrato.
"Creo que muchos londinenses no se sentían cómodos con una operación por la que uno de los centros de negocios mundiales estaba siendo subvencionado por un país en el que mucha gente vive en la extrema pobreza", alegó Johnson, quien no presentó una alternativa que suplantará al proyecto que se elimina, y que beneficia a mas de 250 mil personas que son de bajos recursos en la ciudad inglesa, o los mal llamados pobres (en comparación con el territorio venezolano). [1]