Desde hace 63 años los vecinos de Buñol han logrado convertirse en el centro de todas las miradas a través de esta curiosa celebración, donde todos sus participantes terminan cubiertos de tomate.
El último miércoles de agosto de cada año, el pueblo de Buñol en España celebra La Tomatina, la Fiesta de Interés Turístico Internacional más apasionante y colorida del verano. Este año, se espera que participen más de 40 mil personas, quienes a partir de las 11 de la mañana se reúnen entre la avenida del Cid y la plaza del pueblo, con una única intención: lanzar y recibir toneladas de tomates hasta teñir sus ropas y todo su cuerpo de un intenso color rojo.
Esta fiesta comenzó a celebrarse en 1945, y existen varias versiones sobre su orígen. Una de ellas explica que se inició cuando unos jóvenes se encontraban en la plaza del pueblo durante un desfile de 'gigantes y cabezudos' y un grupo que quería participar comenzó a empujar a los que iban desfilando, tras lo que se inició una pelea en la se defendieron con tomates que había en un puesto de verduras y hortalizas próximo. Otros aseguran que La Tomatina empezó como una batalla con tomates entre un grupo de amigos durante un almuerzo, y hasta se le ha referido a la caída que sufrió un hombre que transportaba hortalizas.