Un día como hoy hace tres años, una masa humana marcho en Caracas para solicitar la renuncia de Hugo Chávez a la presidencia con la consigna "Ni un paso atrás", fueron recibidos en Miraflores con la consigna "No pasarán".
El jueves 11 de abril del 2002, la ciudad de Caracas amaneció con la energía de (posiblemente) un millón y medio de personas que marcharían desde Parque del Este hasta Pdvsa-Chuao, para pedir la renuncia del presidente de la República Hugo Chávez (comandante del golpe de estado del 4F) y protestar la intención de politizar a Petróleos de Venezuela. Desde el lunes fuerzas de oposición (partidos políticos, organizaciones sindicales y patronales) habían convocado con éxito a un paro cívico nacional.
Una vez en Pdvsa-Chuao se planteo un nuevo destino: el Palacio de Miraflores (para solicitar la renuncia de Chávez). Horas antes vimos algunos diputados del MVR (entre ellos el actual alcalde mayor, Juan Barreto) llamando a sus seguidores a defender la revolución en Miraflores. El problema era obvio, 10.000 o 20.000 personas (según Chávez) atrincheradas en Miraflores se iban a encontrar con al menos 1 millón de opositores.