Los bancos venezolanos están obligados a vender notas estructuradas paralelas antes del 19 de agosto, posiblemente a precios por debajo del que fueron negociados, lo que puede causar perdidas y una disminución en la liquidez monetaria. Desde hace unas semanas vengo leyendo algunos artículos de opinión donde se habla de una posible crisis financiera en Venezuela, debido a la obligación que el gobierno a impuesto sobre los bancos para vender notas estructuradas paralelas, que fueron negociadas en épocas cuando el precio del dólar en el mercado paralelo volaba en precios mucho más altos y no se esperaba que bajara. El hecho que los bancos deban vender estos bonos en un momento que el dólar paralelo se cotiza en pecios tan bajos puede causar perdidas en el sistema financiero que podrían (en teoría) traducirse en una perdida de liquidez por parte de estos bancos, que sumado a las altas tasas de interés y otros factores también podría causar una crisis financiera.
Una crisis bancaria se presenta cuando uno o varios organismos financieros importantes en el país no pudieran cumplir con sus obligaciones frente a sus clientes, lo que incluye la disponibilidad de fondos de depósitos (de) y prestamos (a) personas, empresas, seguros e inclusos otros bancos e instituciones financieras. Tenga en cuenta que todo el dinero que usted deposita en un banco no queda en el banco sino que pasa por un ciclo de prestamos e inversiones, a pesar de estar registrado como capital. Aunque el estado requiere que los bancos mantengan un porcentaje de este capital para las operaciones del día a día, en ocasiones por alguna causa el nivel de los depósitos disminuye y los retiros aumentan desproporcionadamente, comprometiendo la liquidez monetaria.