El Banco Central de Venezuela (BCV) incrementó la tasa mínima de interés para depósitos de ahorro bancario de 10 a 13 %. La tasa máxima que los bancos pueden cobrar también sufrió un incremento de 28 a 32%.
En un momento en el que el barril de petróleo venezolano se encuentra en un máximo histórico (promedia los 90 dólares) y esa moneda paralela, la que no se puede nombrar por ningún medio, ha tocado el nivel más bajo en los últimos seis meses, el BCV ha aprovechado para lanzar un nuevo paquete económico en el que se busca "fomentar el ahorro y estimular la producción nacional", discurso contraproducente tomando en cuenta que el Presidente Chávez amenaza con nacionalizar empresas nacionales y comercios que a su juicio, incrementan el desabastecimiento de alimentos en nuestro país.
La tasa mínima para depósitos de ahorro pasa a 13 por ciento luego que se ubicaba en 10, y la mínima para depósitos a plazos se incrementa a 14 por ciento luego de hallarse en 11. Asimismo, las tasa máxima para los cobros por tarjetas de crédito (único instrumento para solicitar divisas) pasa a 32 por ciento, luego de estar en 28. Esta última medida es la más criticada debido a que según los analistas financieros, aumentará automáticamente la inflación, que cerró el año pasado en 22,5 %, cuando se estimaba -al igual que este año- en 11. [1]
Otra de las medidas aplicadas por la entidad central fue reducción de las tasas de interés activa máxima a los créditos para el sector turismo hasta un 19 por ciento, y a un 14 la tasa de interés máxima para el financiamiento del sector agrícola. El financiamiento de las actividades de manufactura no podía quedar por fuera y se les fijó un tope de 19 por ciento.
¿Podrá el gobierno venezolano cerrar este año en 11 por ciento, como tiene previsto? Por lo menos tiene las condiciones. Habrá que ver como se mueve la economía venezolana durante el segundo semestre del año para determinar eso.