El Táchira es uno de los estados de mayor arraigo religioso en el país y eso se manifiesta durante el asueto de la Semana Santa. Antes o después de los paseos, las reuniones con los amigos o las fiestas, es importante cumplir con la tradición católica. Visitar los siete templos, la adoración al Santísimo, el lavatorio de pies, la escenificación del Viacrusis, el sermón de las Siete Palabras y el canto de Resurrección, son algunas de las expresiones religiosas que con el paso de los años se mantienen en los 29 municipios de la entidad tachirense, apoyados en elaboradísimos templos que cuentan historias de fe, esperanza y profundo fervor religioso. [1]
En la capital tachirense, está la iglesia San Juan Bautista en la carrera 4 de La Ermita. Es la segunda en importancia después de Catedral. La cúpula de la fachada principal se parece a la iglesia de los Minusválidos de París, donde reposan los restos de Napoleón Bonaparte, mientras que la cúpula del Altar Mayor semeja a la de la Basílica de San Pedro en Roma.
En La Grita, está la iglesia del Espíritu Santo, donde reposa la imagen del Santo Cristo. Según la leyenda, Fray Francisco se propuso realizar una talla que reflejara todo el dolor del Viacrusis de Jesús, el mismo que sentía el pueblo que había sido azotado por un fuerte terremoto en 1610.