Desde hace cuatro años la Onidex (ahora Saime) ha implementado un sistema para la solicitud del pasaporte venezolano por Internet, y desde el año pasado se comenzaron a implementar las llamadas "citas programadas".
Antes que nada es bueno aclarar que la ONIDEX cambio de nombre a SAIME según el decreto presidencial Nº 6.733 (artículo 68) que fue publicado en Gaceta Nº 39.196 del 09/06/200, pero las competencias quedaron exactamente iguales, solo se trató de un cambio de nombre. Segundo, vamos a retomar en este post el asunto de la solicitud de los pasaportes en Internet, ya que algunas de las reglas y los enlaces han cambiado.
Desde el 19 de Septiembre de 2005, los pasaportes venezolanos comenzaron a ser solicitados mediante la página web de la Oficina de Identificación y Extranjería (ONIDEX) para luego consignar recaudos y días más tarde proceder a retirar el documento de identidad. Luego el 21 de abril de 2008 comenzó a implementarse la modalidad de las citas programadas, que bajo las mismas reglas del registro por Internet se asignaban las citas para consignar los recaudos a discreción de la institución, para luego de nuevo proceder a retirar los documentos.
Estas modalidades (registro por internet y las citas programadas) fueron implementadas para eliminar el problema de las largas colas que se realizaban en la DIEX y ONIDEX para realizar la solicitud del pasaporte
ordinario, y luego otras colas para retirarlo. Sin embargo, después de 4 años de haberse implementado el sistema, hemos aprendido que se ha agilizado a un alto costo el proceso de solicitud del pasaporte (en algunas locaciones es complicado), pero de igual forma hay que hacer largas colas para consignar los recaudos y de nuevo asistir a otra cola 15 días después para retirarlo. La solución definitiva podría presentarse con la entrega de pasaportes a domicilio o con el incremento en la capacidad de atención del Saime.
Como punto positivo, ya no es necesario acampar por dos días a las afueras de Identificación y Extranjería para no perder el turno, lo que solía ser muy desagradable. Sin embargo, en aquellos días cuando concluye la jornada laboral y quedan personas por atender, se anotan en una lista y son convocados para el día siguiente.